Alianza Lima: de la eliminación internacional al título del Torneo Apertura

Ana Lucía Rodríguez

02/06/2026 | 16:33 hrs.
02/06/2026 16:33 hrs.
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Alianza Lima cerró el primer semestre del 2026 con una imagen muy distinta a la que dejó en el arranque del año. El equipo blanquiazul comenzó la temporada golpeado por una temprana eliminación en la fase previa de la Copa Libertadores ante Sportivo 2 de Mayo, un rival paraguayo de menor jerarquía que terminó dejando muchas dudas sobre el proyecto.

 

Sin embargo, con el paso de las fechas, Pablo Guede logró ordenar al equipo, encontrar respuestas dentro del plantel y transformar un inicio lleno de cuestionamientos en un título. Alianza Lima terminó ganando el Torneo Apertura con autoridad, regularidad y una solidez que lo convirtió en el mejor equipo del campeonato.

 

A continuación, repasamos las claves del primer ciclo de Alianza Lima en la temporada, desde el golpe internacional hasta la consagración en Matute.

Un inicio golpeado por la eliminación ante Sportivo 2 de Mayo

El primer gran golpe de la temporada llegó muy temprano. Alianza Lima quedó eliminado en la Fase 1 de la Copa Libertadores tras caer en el global por 2-1 ante Sportivo 2 de Mayo, un equipo paraguayo que no partía como favorito en la serie y que, además, no atraviesa un gran presente en su liga local.

 

La eliminación fue dura no solo por el resultado, sino por el contexto. Alianza Lima tenía la obligación de competir mejor a nivel internacional y avanzar al menos algunas rondas más en la fase previa. Quedar fuera tan rápido representó un golpe deportivo, económico y anímico.

 

A partir de ahí, las dudas crecieron alrededor del plantel, de la planificación y del propio Pablo Guede. El equipo no transmitía demasiadas certezas y el año parecía empezar cuesta arriba.

Pablo Guede resistió las críticas y sostuvo su idea

En las primeras fechas del campeonato local, varios sectores del entorno blanquiazul empezaron a cuestionar la continuidad de Pablo Guede. El técnico argentino todavía no encontraba un funcionamiento claro y la eliminación internacional había dejado muy poco margen para la paciencia.

 

Sin embargo, dentro del club decidieron sostener el proyecto. Franco Navarro Mandayo, gerente deportivo de Alianza Lima, fue claro al explicar que la institución decidió respaldar al cuerpo técnico en los momentos difíciles. “Confiamos a muerte en el cuerpo técnico”, señaló luego del título.

 

Esa decisión terminó siendo clave. Guede necesitaba tiempo para moldear al equipo, adaptar piezas, corregir errores y encontrar una estructura más confiable. Lo que en las primeras fechas parecía una apuesta riesgosa, con el paso del torneo terminó convirtiéndose en una de las grandes claves del Apertura.

De las dudas al equipo más sólido del campeonato

Alianza Lima terminó el Torneo Apertura mostrando números contundentes. Tras 16 jornadas, el cuadro blanquiazul alcanzó 39 puntos, producto de 12 victorias, 3 empates y apenas una derrota.

 

El dato más importante estuvo en la regularidad. Alianza Lima sumó el 81% de los puntos en disputa, una cifra que explica por qué logró sacar ventaja sobre sus principales perseguidores, Los Chankas y Cienciano.

 

Además, fue el equipo menos batido del campeonato, con apenas 7 goles recibidos. Esa solidez defensiva terminó siendo la base del título. El equipo de Guede no siempre fue espectacular, pero sí fue práctico, competitivo y muy difícil de superar.

Renzo Garcés, líder de la mejor defensa del Apertura

Uno de los nombres más importantes del campeonato blanquiazul fue Renzo Garcés. El defensor no solo lideró la línea más sólida del torneo, sino que también se convirtió en una pieza decisiva en el área rival.

 

Alianza Lima mantuvo su arco en cero en nueve partidos del Apertura, una estadística que refleja el orden defensivo del equipo. Garcés fue clave para sostener ese equilibrio, aportando liderazgo, juego aéreo y seguridad en los momentos de mayor presión.

 

Pero su impacto no se limitó a la defensa. Con 5 goles en la temporada, se convirtió en el segundo máximo goleador del equipo, una cifra poco habitual para un defensor. Su tanto de cabeza ante Los Chankas, en el 3-0 que selló el título en Matute, fue la imagen perfecta de su importancia en este ciclo.

Alianza Lima aprendió a ganar fuera de casa

Uno de los grandes méritos de Alianza Lima en este Apertura fue su rendimiento como visitante. En el fútbol peruano, las salidas a la altura suelen marcar diferencias en los torneos cortos, y el equipo de Guede respondió con autoridad en escenarios complicados.

 

El cuadro blanquiazul ganó en Huancayo ante Sport Huancayo por 1-2 en la primera fecha, se impuso 0-1 a UTC en Cajamarca, venció 0-1 a ADT en Tarma y consiguió un triunfo clave por 0-1 ante Cienciano en el Estadio Inca Garcilaso de la Vega.

 

Ese último resultado fue probablemente uno de los más importantes del torneo. Ganar en Cusco ante un rival directo le permitió a Alianza Lima llegar a la recta final con ventaja y depender de sí mismo para cerrar el Apertura.

 

También sumó empates valiosos fuera de Lima, como el 0-0 ante Alianza Atlético en Sullana y el 1-1 ante Deportivo Garcilaso en Cusco. En total, el equipo construyó gran parte del título lejos de Matute, demostrando que podía competir en cualquier escenario.

Matute volvió a ser una fortaleza

Si ganar de visita fue determinante, hacerse fuerte en casa terminó de completar la campaña. Alianza Lima convirtió Matute en una fortaleza durante el Torneo Apertura, con siete victorias y un empate jugando como local.

 

El Alejandro Villanueva volvió a ser un escenario incómodo para todos sus rivales. Comerciantes Unidos, Sport Boys, Melgar, Juan Pablo II, C.D. Moquegua, Cusco FC y Los Chankas cayeron en La Victoria.

 

El triunfo más contundente fue el 8-0 ante Cusco FC, la mayor goleada de Alianza Lima en los últimos 42 años. Ese partido marcó un punto alto en el rendimiento ofensivo del equipo y mostró una versión avasalladora del cuadro de Guede.

 

La consagración también llegó en casa, con un 3-0 ante Los Chankas en una final adelantada por el Apertura. Jairo Vélez, Eryc Castillo y Renzo Garcés anotaron los goles de una noche que terminó en fiesta total para el pueblo blanquiazul.

La derrota en el clásico no rompió al equipo

Alianza Lima solo perdió un partido en todo el Torneo Apertura, y fue nada menos que ante Universitario. En otro contexto, una derrota en el clásico pudo haber significado un quiebre emocional o futbolístico para el equipo.

 

Sin embargo, ocurrió lo contrario. El golpe no desordenó al grupo ni cambió el camino del campeonato. Alianza Lima supo recomponerse, sostener su ventaja y seguir sumando en la pelea por el título.

 

Esa respuesta fue una señal de madurez. Los equipos campeones no solo se construyen desde las victorias, también desde la forma en que reaccionan a los momentos difíciles. Alianza Lima perdió el invicto, pero no perdió el rumbo.

Eryc Castillo, Paolo Guerrero y los nombres que marcaron diferencias

En ataque, el gran nombre del primer ciclo fue Eryc Castillo. El extremo ecuatoriano fue el goleador de Alianza Lima en este tramo de la temporada, con 9 goles en 17 partidos disputados. Su desequilibrio, velocidad y capacidad para aparecer en el área fueron fundamentales para darle profundidad al equipo.

 

Paolo Guerrero, por su parte, no tuvo una cuota goleadora tan alta como en otros momentos de su carrera, pero siguió siendo importante desde el liderazgo. El delantero nacional marcó 4 goles en la Liga1 y aportó experiencia en un plantel que necesitaba referentes en los momentos de presión.

 

También destacó Esteban Pavez, uno de los fichajes más importantes del ciclo. El volante chileno llegó en medio de dudas, pero rápidamente se convirtió en una pieza clave del mediocampo. Ordenó al equipo, aportó jerarquía y participó en goles importantes, como la asistencia a Jairo Vélez ante Los Chankas.

 

Otro acierto fue Marco Huamán, quien volvió al club y se ganó un lugar jugando incluso a perfil cambiado como lateral izquierdo. Su rendimiento fue sólido y redondeó su buen torneo con el gol del triunfo ante Cienciano en Cusco.

Un campeón menos vistoso, pero más competitivo

Alianza Lima no ganó el Apertura por ser siempre el equipo más vistoso del torneo. Lo ganó porque fue el más regular, el más sólido y el que mejor supo competir en los momentos decisivos.

 

El equipo de Pablo Guede aprendió a ganar partidos cerrados, a sostener ventajas mínimas y a adaptarse a distintos escenarios. Pudo golear en Matute, pero también pudo ganar 0-1 en la altura. Supo atacar con contundencia, pero también defender con orden cuando el partido lo pedía.

 

Esa versatilidad fue clave. Alianza Lima dejó de depender únicamente de momentos individuales y empezó a funcionar como bloque. La mano de Guede se notó con el paso de las fechas, especialmente en la solidez defensiva, la presión y la capacidad del equipo para competir sin desesperarse.

Un primer paso, pero no el objetivo final

Tras la consagración, Franco Navarro Mandayo fue claro al marcar el verdadero objetivo del club. “Es un gran primer paso para el objetivo principal, que es salir campeón a fin de año. Fuimos el mejor equipo de este torneo y con diferencia”, señaló el gerente deportivo blanquiazul.

 

La frase resume bien el momento de Alianza Lima. Ganar el Apertura es importante, pero no suficiente. El club sabe que el objetivo mayor es el título nacional y que todavía queda un segundo semestre por disputar.

 

Por eso, el mensaje interno apunta a la mesura. El equipo celebró, pero también entiende que este campeonato debe ser una base y no un punto final. Incluso desde la dirigencia ya se analiza la posibilidad de reforzar el plantel en el próximo mercado y disputar amistosos internacionales durante la Copa de la Liga.

Balance final del primer ciclo de Pablo Guede

El primer ciclo de Alianza Lima en 2026 tuvo una transformación muy marcada. Empezó con una eliminación internacional dolorosa, dudas sobre el entrenador y un equipo que todavía no encontraba respuestas. Terminó con un título, números contundentes y una idea mucho más consolidada.

 

Pablo Guede resistió el momento más difícil, corrigió el camino y terminó construyendo un equipo campeón. Su Alianza no fue perfecto, pero sí fue confiable. No siempre brilló, pero casi siempre compitió bien. Y en un torneo corto, esa regularidad marca la diferencia.

 

El Apertura deja una conclusión clara: Alianza Lima supo convertir una crisis inicial en una oportunidad de crecimiento. Ahora, con el primer objetivo cumplido, el verdadero desafío será sostener ese nivel y confirmar a fin de año que este título no fue un punto aislado, sino el inicio de un proyecto ganador.

Ana Lucía Rodríguez

Periodista deportivo
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Ana Lucía Rodríguez es una reconocida periodista peruana con amplia trayectoria en medios y cobertura de eventos futbolísticos. Ha seguido de cerca competencias nacionales e internacionales,

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